lunes, 15 de abril de 2013

...y digo con mi canto lo que yo aprendí en la escuela, bandera de Venezuela por qué yo te quiero tanto!...



Cada que vez que los venezolanos opositores al gobierno sufrimos una derrota electoral en favor del oficialismo, comenzamos a preguntamos: “¿qué fue lo que hicimos mal?” y construimos elaboradas culpas que casi siempre recaen en unos supuestos abstencionistas traidores.  Un poco más tarde, y a pesar de haber visto y escuchado a cientos de chavistas decepcionados decir que ya no votan por el oficialismo, llegamos a la conclusión desesperanzada de que el desastre que se vive a diario en el país, es lo que la mayoría de los electores desea para sí mismos y sus familias por siempre jamás.

Estamos tan absortos en nuestros intentos desesperados de salir de la dictadura por medios no violentos, utilizando la única herramienta que “nos autorizan”, que perdemos la objetividad y nos hacemos ciegos a lo evidente: el régimen no se sometería a la contienda electoral, si no tuviese la absoluta certeza de ser capaz de vencer y además, de que es la manera de que los organismos internacionales continúen reconociendo su legitimidad y nadie se atreva a intervenir para apoyar los esfuerzos que algunas de nuestras mentes más claras y hábiles, adelantan en instancias como la Corte Internacional de la Haya o la OEA. Aunque ya saben mi opinión sobre este último organismo.
Es muy simple: si el candidato oficial tuviese la posibilidad de ganar en buena lid, no harían falta las arbitrariedades y abusos de poder a los que nos tienen acostumbrados, los cuales no fueron necesarios en otras elecciones venezolanas a partir de 1.958. Aunque las contiendas políticas jamás hayan sido limpias (¿alguna lo es?) las reglas estaban claras y los que faltaron a ellas, sufrieron sanciones.

Sin embargo, si siete millones quinientas cinco mil trescientas treinta y ocho personas (7.505.338 personas) estuvieron decididas a que Nicolás Maduro sea quien dirija los destinos de Venezuela, ¿por qué hay que cerrar las fronteras e impedir que venezolanos puedan entrar a ejercer su legítimo derecho a sufragar? (¡Seis días antes de las elecciones! ) ¿Por qué se utilizan los dineros públicos en campañas y se gastan ingentes cantidades en movilizar gente hacia los centros electorales de forma obligada? ¿Por qué el amedrentamiento contra funcionarios públicos? ¿Por qué necesitaron garantizarse que todos los rectores electorales fueran afectos al régimen? ¿Por qué Jorge Rodríguez siempre parece saber lo que va a ocurrir con tanta antelación, que se permite obviar la normativa electoral y adelanta resultados en tono de burla sin temor a represalias? ¿Por qué en 1999, de cara al referéndum de 2000, le otorgan derecho al voto a las Fuerzas Armadas Nacionales que hasta ese momento habían sido por ley neutrales?

Desde el año 2010 he venido adelantando una campaña pro Desobediencia Civil Generalizada.
Para no tener que escribir de nuevo lo dicho, aquí les coloco el link hacia un post del 10 de Enero de 2010 y aclaro, para los que me acusan de azuzar al perro a través de la cerca, que en ese momento estaba en Venezuela tratando de lograr convocatoria para alcanzar ese objetivo y la apatía por un lado y el desinterés de los que llenaban sus bolsillos con dinero de los "negocitos" que efectuaban con el gobierno por otro, terminaron por desmoralizarme.

Aquí el link mencionado y otro más, hacia un reporte de Luis Fleischman del Centro Menges para la Seguridad Hemisférica. Sé que ambos son un poco largos pero les recomiendo leer con calma, ahora es cuando resulta más importante estar informados, saber cómo ha sido aplicado este recurso con éxito y de qué manera podemos duplicarlo:
Aquí un fragmento del Reporte de Fleischman. Donde dice “Chávez” coloquen “Maduro”, la situación es la misma:
“Una opción importante y más realista es la apelación al artículo 350 de la constitución Venezolana. Este artículo dice lo siguiente:
‘El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contrarié los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos’.
Como Chávez ha violado todos los principios mencionados sin excepción, no reconocer el gobierno actual sería legítimo. Los Venezolanos deberían entender que el hecho de que Chávez haya ganado estas elecciones aunado al hecho de que ha gobernado el país con métodos ilegales convierte al gobierno de Chávez en un régimen ilegítimo por definición. Citando el pensamiento del filósofo Americano John Rawls, diríamos que actos de protesta no violenta apelan a un “sentimiento de justicia por parte de la mayoría de la comunidad”. Desobediencia civil puede ser un acto ilegal bajo determinadas circunstancias; pero en este caso es desobediencia contra un gobierno ilegitimo.
El mejor modelo empírico que se adecúa a la realidad Venezolana es el modelo Ucraniano de la revolución anaranjada que ocurrió en el año 2004. El estado Ucraniano, al igual que el Venezolano, era un estado de democracia formal pero autoritario en sus prácticas. En la Ucrania post-Soviética, el uso de violencia política, especialmente bajo el gobierno de Leonid Kuchma se caracterizó por el uso de prácticas electorales fraudulentas y manipulación. Estos abusos generaron una fuerte reacción y protestas que se propagaron a través del país entero. Estas protestas si bien no tuvieron éxito al principio, iniciaron un verdadero movimiento. Este movimiento fue creciendo cuando el régimen cometió fraude en las elecciones parlamentarias del 2002 y se volvió efectivo luego de las elecciones presidenciales del 2004 a raíz de la escala de fraudes del gobierno de Kuchma. En aquel entonces los Ucranianos fueron conscientes de que una elección libre era imposible. El gobierno de Kuchma abusó de los recursos estatales, usó la televisión y los medios de comunicación públicos en la campaña contra el candidato de la oposición Victor Yushchenko además de otras medidas dirigidas a perpetuarse en el poder. Así cuando el gobierno cometió fraude en la segunda vuelta de elecciones presidenciales, las rebeliones estallaron indefectiblemente.
Tal rebelión fue liderada por el grupo estudiantil “Pora” que fue columna vertebral de la revolución anaranjada. Este grupo se mantuvo independiente de los partidos políticos si bien el movimiento estudiantil contenía elementos con lazos a los partidos políticos. Estos elementos fueron cruciales en lograr la cooperación entre el movimiento estudiantil y los partidos políticos cuyo objetivo era el remover el régimen de Kuchma. Los socios de la coalición cooperaron extremadamente bien en la coordinación y organización de las actividades y en la movilización general. El movimiento anti-Kuchma apeló a elementos domésticos y foráneos y particularmente a la opinión pública. La unidad y coordinación de la coalición fue un factor determinante en el triunfo de la revolución anaranjada pese a las diferencias ideológicas entre sus miembros.
En forma similar, en Venezuela los sucesivos referéndums y votaciones generaron oposición de estudiantes, intelectuales y otros elementos no-políticos de la sociedad. Movimientos se han generado en Venezuela por lo menos desde el año 2003 con la huelga petrolera, luego con el referendo revocatorio (2003-2004) y en los referendos constitucionales de Diciembre del 2007 y Febrero del 2009.
El movimiento está ahí. No hay necesidad de inventarlo. Las condiciones están dadas en Venezuela como lo estuvieron en Ucrania en el 2004. Los líderes políticos Venezolanos que todavía creen en la solución electoral, deberían reconsiderar sus posiciones dada la situación específica de Venezuela. Chávez, como Kuchma, no saldrá por la vía electoral. En su actitud violenta, inescrupulosa, fraudulenta y autoritaria, el régimen de Hugo Chávez no es diferente al de Kuchma. Cabe recordar que el intento de golpe de estado de Chávez en el año 1992 cobró cientos de víctimas. A Chávez este hecho no le hizo remorder la conciencia. Chávez convertirá a Venezuela en un estado totalitario en cuestión de meses. Un gran movimiento debe tomar lugar inmediatamente en Venezuela para abortar desde ya este proyecto despótico…”.

Espero en Dios que esta vez se comprenda el mensaje. A esta altura no hay vuelta atrás.

sábado, 25 de febrero de 2012

PIPA, SOPA, ACTA...puaj!

Soy una persona extremadamente curiosa. Mi vida entera gira alrededor de un ¿por qué?, lo que me ha llevado a desarrollar grandes habilidades para investigar y encontrar información. El mundo es “ancho y ajeno” y está lleno de gente, objetos, historias, situaciones, animales, plantas, piedras, elementos y demás, puestos allí para que los descubra, desglose, diseque. Nací con esa tara.

Es por esto que suelo comentar que la "red de redes" fue inventada para mí. Las posibilidades infinitas de la Internet son suficientes para satisfacer el apetito de cualquier curioso como yo; eso sí, con sus bemoles y sostenidos. El asunto es que con la masificación de su uso y la amplitud de sus aplicaciones, casi cualquiera que tenga una computadora conectada a la red puede “subir” o “colgar” información y como todo, resultar tan exacta como su origen lo permita. Esto me obligó a discriminar y decantarme hacia fuentes confiables: investigadores, profesores, especialistas en temas y sus publicaciones, y alejarme de los curiosos de los temas.

Como ejemplo, hace años produje y conduje un programa radial sobre música y cultura brasileña. Entonces la Internet era todavía territorio de difícil acceso y la información en ella, escasa. Buscaba datos sobre una fiesta popular del nordeste brasileño conocida como “Bumba meu boi” o el “Boi-bumbá”, para la cual se construye la imagen de un buey y se recrea mediante danza la historia de este animal sagrado que un campesino mata, con el fin de satisfacer el antojo de carne de su esposa.
Basada en una leyenda antigua, tiene un poco de sátira, comedia, tragedia y claro, música, la cual es responsable de que la bestia vuelva a la vida. No voy a extenderme en el tema, sino en cambio comentar que la única página que encontré donde hablaban de dicha celebración -una página de viajes de un aventurero norteamericano-, hacía referencia al título de la festividad como “Hit my boy” o “Golpea mi muchacho”. El explorador nunca se dio por enterado de que la palabra “boi” traduce: “buey” y no “muchacho”, aun cuando la figura central de la danza es un buey gigante y colorido que manejan desde dentro dos hombres adultos, uno para la parte delantera del cuerpo y otro para atrás. Afortunadamente conocía algo de la fiesta y sabía de qué trataba porque de otro modo, probablemente hubiera continuado regando la especie de la fiesta popular nordestina brasileña: “Golpea mi muchacho”.

Como decía, la internet tiene la posibilidad de aportar cultura y conocimiento del mismo modo que de acortar distancias, lo cual es maravilloso porque convierte al mundo en un verdadero "pañuelo". Sólo que hay que tener el cuidado de no quedar atrapados en “Power Point Presentations” que aseguren cosas tales como: “En el presente, sólo existen tres tipos de marsupiales y todos viven en Australia”, cuando en verdad existen unas 270 especies de las cuales unas 70 viven en América y aproximadamente 200 en Australasia. Es fundamental tener el sentido crítico de colocar en el buscador de nuestra preferencia la información que recibimos antes de pasarla nuevamente a otra persona. La gente tiene tendencia a confiar en la palabra escrita como si de las tablas de la ley se tratara y es pésima costumbres de algunos usuarios de la red traspasar a otros sus propias ignorancias, como también editar textos correctamente elaborados con lo que sus capacidades intelectuales y culturales le permitan entender.
Fue así como de un texto sobre la mujer de más de 40 años del periodista y escritor colombiano Santiago Gamboa que reza: “...son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitonea sus muslos…”, la afortunada y graciosa frase en negrillas, quedó convertida en: “...que 'capitanea' sus muslos...” restándole toda belleza poética al símil entre esa desgraciada celulitis producto de los cambios hormonales, con un efecto de tapizado muy elegante. Y todo por el simple hecho de que tanto los correctores automáticos como las mayorías, ignoran que el estilo de tapizado con botones que lo umbilican en ciertos puntos, se llama “capitoné” en francés o “capitoneado” en español, así que cualquiera que leyó y no entendió de qué se trataba, resolvió que era un error del escritor que debía corregirse. Lo mismo que  de seguro ocurrirá con el término "umbilican" antes usado, que mi corrector se empeña en convertir en "umbilical", si alguien decide copiar este texto.

Si la ley SOPA, la PIPA y todas las demás que inventen para intentar regular los contenidos de la red y proteger el derecho de los autores, se usaran para inhibir a los salvajes de tomar un texto grandioso y desgraciarlo, o para impedir que cualquiera que esté medianamente alfabetizado tenga un blog donde “desinforme” todo lo que pueda, obtendrían mi voto sin cuestionamientos. Si no, espero que los gobiernos del mundo se cansen de querer regular a su medida y nos dejen la red en paz a los buscadores de cualquier cosa, como yo.

martes, 5 de julio de 2011

Tristeza bicentenaria...


Hoy celebramos en Venezuela, 200 años de nuestra Independencia del dominio de la corona española. Decidimos masivamente, separarnos por la fuerza del control opresor de un reino que solo depredaba, sin brindar a cambio nada que justificase su derecho al expolio.

En un párrafo del Acta de Independencia, que aunque fechada en Caracas el 5 de julio de 1811 (porque ese día fue declarada) en realidad fue redactada en la noche del día 5 al 6 o en el transcurso del día 6; aprobada el 7 por el Congreso y presentada el 8 al Poder Ejecutivo, leemos: "Es contrario al orden, imposible al gobierno de España y funesto a la América, el que teniendo esta un territorio, infinitamente más extenso y una población incomparablemente más numerosa, dependa y esté sujeta a un ángulo peninsular del continente europeo". Luego, una manifestación espontánea, a la cabeza de la cual figuraba Francisco de Miranda acompañado por miembros de la Sociedad Patriótica y del pueblo, recorrió las calles de la ciudad, ondeando banderas y gritando consignas acerca de la libertad.

Fuimos libres para crear nuestras propias leyes y forma de vivir; para construir un país de oportunidades para todos; pero le dejamos la tarea de organizar nuestras vidas a "los políticos", esas personas cuya característica principal, es la búsqueda de su bien personal por encima del bien común. Hecho de todos sabido.

No intervinimos como ciudadanos propietarios de parte alícuota de todos los bienes nacionales, en el control de la distribución de la riqueza. No exigimos a los gobiernos que se fueron sucediendo a partir de aquel glorioso día, que cada venezolano heredero de esa tierra de libertad recién ganada, tuviera derecho a lo mismo, fuera cual fuera su origen o su nivel social.

Permitimos que la corrupción se estableciera como una constante y alimentamos al monstruo, lo nutrimos y fortalecimos al entrar en su noria, aprovechándonos de su existencia; lo entronizamos y le rendimos culto en la imagen del "vivo" en detrimento del honesto, convirtiendo a este último en el "bobo", motivo de burla para todos.

Hoy vivimos las consecuencias de nuestra mala conducta, en la forma más aberrante de gobierno que existe: la dictadura. Ni siquiera nos oprimen los más inteligentes, porque su ingenio supere al nuestro, ¡no!, se nos imponen los menos aptos porque somos cómplices de sus corruptelas medrando del gobierno sin pensar en más nadie que no seamos nosotros mismos y menos aun, en cosas tan abstractas como el sentido de Nación o el de Patria.

Si una vez estuvimos manejados como títeres desde “un ángulo peninsular del continente europeo”, ahora nos depreda el gobierno de una isla cuyo territorio no es más grande que el 10% del nuestro; con una población igual casi a la tercera parte de los venezolanos y con un gobierno que, durante más de 50 años, lo único que le ha proporcionado a sus hijos ha sido hambre, carencias de todos tipos, terror y muerte. Un gobierno que esclaviza a sus ciudadanos, concediéndoles exclusivamente lo indispensable para mantenerlos vivos, de modo que unos pocos privilegiados puedan vivir bien a costillas del resto.

Nosotros hemos permitido, a 200 años de ganada nuestra libertad, que la tierra libre que heredamos de nuestros próceres, sea mancillada por esta canalla y expoliada por ella, apoyados en el gobierno de ignaros que estamos padeciendo desde hace 12 largos años, sin hacer lo suficiente por evitarlo.

Hoy, cuando se celebra el Bicentenario de nuestra Independencia, Bolívar, Páez, Sucre, Miranda, Piar,Urdaneta, Mariño... todos los que la gestaron, deben llorar en sus tumbas al ver en lo que se ha convertido su otrora “Bravo Pueblo”.

No se, entonces, a quien felicitar...